domingo, 23 de marzo de 2008

LA BHAGAVAD-GITA O EL CANTO DEL SEÑOR


La Bhagavad Gita, gran epopeya

La Bhagavad-Gita pertenece a la tradición literaria épica de la India y constituye el Libro VI de una epopeya mucho más grande, la Mahabhárata, cuyo autor tradicional es Vyasa o Vedavyasa (s. V a.C.). “Maha” significa “gran” y “Bhárat(a)” es un antiguo nombre de la India. Algunos eruditos datan la composición de la obra entre el 500 y el 200 a.C.; otros la consideran más antigua y la datan entre el 1000 y el 700 a.C. La Mahabhárata narra el conflicto entre dos familias: los Káuravas y los Pándavas. En la Bhagavad-Gita encontramos temas éticos, epistemológicos, ontológicos y místicos. Mahatma Gandhi (1869-1948) opinaba que la Gita en realidad narra, metafóricamente, la batalla interna que todos libramos. Otra gran epopeya india, la Ramáyana, cuyo autor tradicional es Valmiki, narra las aventuras en el exilio de Rama o y su esposa, Sita.

La lengua original en la que se compuso la Mahabhárata y por consiguiente la Bhagavad-Gita es el sánscrito clásico. “Bhagavad” significa “Dios” y “Gita” significa “canto”, de manera que podemos encontrar “El canto del Señor” como subtítulo en las traducciones al español. Se dice que al recitar la Gita correctamente, el ritmo de los versos es tan armonioso que parece una hermosa melodía. A la Bhagavad-Gita también se le ha llamado “El evangelio de la acción desinteresada”, pues una de las ideas centrales de la obra gira en torno a la importancia del desapego con respecto a los frutos de nuestras acciones; es decir, actuar con la mente inmersa en el proceso del acto, sin apego a desenlaces o resultados específicos.

En la Bhagavad-Gita son notables las diferencias entre la época védica (2500-900 a.C.) y la época heroica o épica (900-500 a.C.). En la época védica, se consideraba que una deidad cualquiera podría representar a todas las demás, porque contendría todas las cualidades de las demás. Aunque esta noción nunca se dejó totalmente de lado, no obstante en la época heroica o épica se nota una evolución gradual hacia una particularización o individualización de algunas deidades en la conciencia popular. Por ejemplo, las deidades de Shiva, el destructor, y Vishnu (en español, Visnú), el preservador, se vuelven más importantes y más asociados con el bhakti o la devoción. Cualquiera puede adorar o sentir devoción hacia cualquier deidad, sin distinción de casta, con lo cual hay una mayor apelación a grandes masas de fieles. Más adelante, hacia el 800 d.C., se dio un movimiento bhakti muy fuerte en la India que coincidiría con un descenso en la popularidad del budismo específicamente en la India y el surgimiento de un hinduismo revitalizado.


Krishna, encarnación de Visnú

En la Gita, Krishna se presenta como la octava encarnación de Vishnu (o, en español, Visnú). El nombre de la deidad Vishnu o Visnú significa “lo que permea y prevalece en todo”. En el Rig-Veda, uno de los cuatro Vedas o textos brahmánicos clásicos (1200-900 a.C.), se habla de la deidad Rudra, antecesor de Visnú. Más adelante, en la época heroica o épica, a Visnú se le asocia con los avatares o encarnaciones divinas; es decir, salvadores o liberadores que reencarnan periódicamente en la tierra cuando la humanidad los necesita.

En la Gita, Krishna aparece como un dios personal, una manifestación individualizada de Visnú. Pero también representa el Espíritu Inmanente y el Absoluto Trascendente. Krishna le comunicará a Árjuna que hay varios caminos para ver a Dios: el camino de la Bhakti o devoción, el camino del Karma o acción (que se manifiesta como el cumplimiento del Dharma) y el camino del Gñana (o Jñana), que se refiere al conocimiento espiritual. Hay varios caminos pero en la Gita Krishna prefiere decididamente el camino de la acción desinteresada.

Temas principales de la Bhagavad-Gita

Hay dos preocupaciones centrales en la Bhagavad-Gita:

(a) Preocupaciones éticas. Árjuna, personaje de mucha importancia en la obra, se pregunta: ¿Qué es lo correcto: matar o no matar? ¿Cuál es mi dharma o deber?

(b) Preocupaciones místicas. A lo largo de la obra, Krishna y Árjuna sostienen un diálogo en el que Krishna da respuestas a las preguntas: ¿Qué es Dios? (Pregunta por el Ser.) ¿Cómo puedo llegar a verle? (Pregunta por el método y el conocimiento.)

¿Cómo comenzó la batalla a la que alude la Gita?

[Lo que sigue fue tomado y ligeramente adaptado de http://www.bhaktipedia.org/esp.]

La Bhagavad-Gita trata de la gran guerra fratricida entre los Káuravas y los Pándavas; es decir, entre los cien hijos de Dhritarastra y sus primos, los cinco hijos de Pandu, ambos bandos dirigidos por sus hermanos mayores: Duryodhana y Yudhistira respectivamente. Dhritarastra y Pandu eran hijos del Rey Vichitravirya, un descendiente del Rey Bhárata, antiguo soberano del mundo de quien proviene el nombre de La Mahabhárata. Dhritarastra era el hijo mayor y por lo tanto, el legítimo sucesor del trono, pero como había nacido ciego, esta sucesión recayó en Pandu, su hermano menor. Sin embargo, Pandu murió siendo aún muy joven, en pleno ejercicio de su reinado; y sus cinco hijos (Yudhistira, Bhima, Árjuna, Nakula y Sahadeva), quedaron bajo la tutela parcial de Dhritarastra. Dhritarastra nunca aceptó la supremacía de su hermano y, deseando que fueran sus propios hijos los que gobernaran el mundo, consintió en que su hijo mayor Duryodhana, conspirase una y otra vez contra la vida de los Pándavas y su madre, la Reina Kunti. No obstante, los Pándavas siempre lograron escapar de sus atrocidades, gracias principalmente a la amorosa protección de Krishna, el cual era, al mismo tiempo, sobrino de la Reina Kunti y por lo tanto primo de los Pándavas.

Así fue que Duryodhana, como buen político que era, engañó hábilmente a los Pándavas en una partida de dados y los privó de su reino y de su libertad, obligándolos a vivir trece años en el exilio. Luego, cuando los Pándavas regresaron del exilio y reclamaron su reino a Duryodhana, éste se rehusó enérgicamente a entregárselos. Sin embargo, como los Pándavas estaban comprometidos en su calidad de príncipes a servir en la administración pública y no tenían la menor intención de pelear contra sus primos y hermanos, decidieron reducir sus reclamos a cinco provincias. Pero cuando esta miserable petición también les fue denegada, Árjuna y sus hermanos se vieron obligados a recurrir a las armas. De esta manera, se preparó lo que iba a ser verdaderamente la primera gran guerra devastadora del mundo, pues se reunieron todos los grandes guerreros de la tierra apoyando a uno u otro bando. No obstante, aún en aras de evitar esta gran guerra, Yudhistira envió a Krishna como mensajero para proponerle a Duryodhana una tregua, como gesto final y amistoso pero Duryodhana nunca accedió a ninguna negociación pacífica y, muy por el contrario, se mantuvo obstinado y determinado a regir el mundo a su manera.

De esta manera, mientras los Pándavas, hombres de los más elevados principios religiosos y morales, reconocían a Krishna como el Mismo Señor Supremo, los impíos hijos de Dhritarastra lo negaban. Sin embargo, Krishna se ofreció a participar en la guerra de acuerdo con los deseos de los antagonistas pues, como Dios que era, Él no se haría cargo personalmente del asunto. Al contrario, quien lo deseara podría escoger entre aprovecharse de su ejército o bien tener a Krishna Mismo como su ayudante y consejero. Duryodhana optó por aprovecharse del ejército de Krishna, mientras que Yudhistira estuvo ansioso de tener al mismo Krishna de su lado. Así pues, Krishna se convirtió en el auriga de Arjuna, es decir que asumió el cargo de conducir la cuadriga del legendario arquero. Y tal como lo relata El Mahabhárata, en el momento en que los ejércitos en pugna se encuentran en formación, dispuestos para la primera gran batalla de la Gran Guerra de Kurukshetra, es que comienza La Bhagavad-Gita.

2 comentarios:

JORGE VINICIO SANTOS GONZALEZ dijo...

ESTIMADOS HERMANOS:
Solicito mi conversion paranormal del Dios previal erótico hindú de la prostitucion femenina hindú con mi consagracion divina de ser resarcido afablemente con mi parafilia voyeurista y con la sodomía heterosexual como tambien solicito la seduccion divina de mis preferencias a las tales incluyendo a las lesbianas hindúes. Les prevengo de eventuales impostores del blog.

Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Cédula de Vecindad:
ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.

VINICIO SANTOS dijo...

ESTIMADOS HERMANOS:
La razón de la calumnia de violador sexual parafílico debe a la calumnia de prevaricador quien es un payaso macabro que juega con las emociones de la gente hasta que muera. Cuando me aplicaron ignominia sexual parafílica suscitó a la calumnia de violador sexual parafílico por culpa de la disension de mis corresponsales polares surrealistas de los vórtices virtuales que me exploran esotéricamente desde el año de 1,992 para especularme apologalmente.

Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Cédula de Vecindad:
ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.